En un comunicado, los militares israelíes indicaron que las acciones se llevaron a cabo en coordinación con el servicio de seguridad Shin Bet y la Policía de Fronteras, con especial atención a zonas que, según afirmaron, estaban vinculadas al movimiento Hamas.
Entre los detenidos figuran personas señaladas por las autoridades israelíes como presuntos integrantes de Hamas y la Yihad Islámica.
En el sur de Cisjordania, las operaciones se concentraron en Hebrón y la localidad de Halhul, donde fueron arrestados alrededor de 20 palestinos. El ejército también informó de incursiones en más de 70 sitios de más de 10 localidades del área de Belén, durante las cuales detuvo a personas sospechosas de colocar artefactos explosivos y planificar ataques.
En el norte del territorio, las fuerzas israelíes demolieron monumentos conmemorativos dedicados a palestinos.
En la zona de Ramala, el ejército señaló que allanó unas 15 localidades bajo el área de operaciones de la Brigada Binyamin y arrestó a palestinos acusados de pertenecer a Hamas o de participar en actividades armadas y enfrentamientos. También reportó detenciones y registros en busca de armas en el área de la Brigada Efraín.
Desde octubre de 2023, las fuerzas israelíes y los colonos han intensificado sus operaciones y ataques en Cisjordania, incluida Jerusalén Este ocupada.
Las acciones denunciadas incluyen asesinatos, detenciones, demoliciones de viviendas, incendios de mezquitas y vehículos, destrucción de tierras agrícolas y desplazamiento de comunidades palestinas, además de la expansión de asentamientos.
Los palestinos advierten que estas prácticas buscan facilitar una eventual anexión formal de Cisjordania por parte de Israel y socavan las perspectivas de establecer un Estado palestino, de acuerdo con las resoluciones pertinentes de Naciones Unidas.
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