En un mensaje publicado en la plataforma X, la entidad precisó que de los tres mil 836 yemeníes que huyeron por mar hacia Yibuti, aproximadamente la mitad son niños.
La OIM indicó que trabaja para proporcionar refugio, agua potable, atención médica y servicios de protección a las personas afectadas por la crisis, pero advirtió que las necesidades humanitarias aumentan más rápido que la capacidad de asistencia.
Asimismo, alertó sobre un déficit de financiación de 30 millones de dólares y reclamó recursos adicionales para atender a las familias desplazadas y a quienes han buscado protección fuera del país.
La nueva ola de desplazamientos coincide con la intensificación de los enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y el movimiento hutí, especialmente en las gobernaciones suroccidentales de Taiz y Lahj, donde se han registrado muertos, heridos y nuevas huidas de civiles.
Los combates han erosionado la relativa calma que prevalecía desde abril de 2022, mientras las necesidades de la población continúan aumentando en medio de la prolongada crisis humanitaria.
Yemen permanece sumido en un conflicto desde septiembre de 2014, cuando los hutíes tomaron la capital, Saná, y otras gobernaciones. En marzo de 2015, una coalición militar liderada por Arabia Saudita intervino en apoyo del gobierno reconocido internacionalmente.
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