“Estas elecciones me enseñaron muchas lecciones. Puedo garantizarles que vamos a cambiar el modo de gobernar este país”, afirmó el mandatario del Partido de los Trabajadores durante el discurso pronunciado tras confirmarse su victoria en la segunda vuelta frente al senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal.
Lula anunció que su próximo Gobierno buscará involucrar más a la población en las decisiones nacionales y establecer una comunicación más directa con la ciudadanía.
Como parte de ese propósito, adelantó que recurrirá con mayor frecuencia a las plataformas digitales para conversar con los brasileños y conocer sus demandas.
El jefe de Estado agradeció especialmente al diputado federal André Janones, del partido Rede por Minas Gerais, por el trabajo realizado durante la campaña para movilizar a los simpatizantes y mantener su entusiasmo.
“Quiero agradecer a Janones, nuestro general, que tuvo un papel exponencial, de levantar todos los días la moral de nuestra tropa”, expresó Lula, quien reconoció así la importancia de la organización digital en la disputa electoral.
Janones coordinó el grupo de WhatsApp Ejército de Lula, que sumó a casi 11 millones de seguidores en esta segunda vuelta, en una estrategia destinada a difundir mensajes de campaña, movilizar apoyos y contrarrestar los contenidos difundidos por sectores opositores.
El presidente también agradeció al vicepresidente Geraldo Alckmin, a los coordinadores de su campaña y a los ciudadanos que participaron en las movilizaciones y acudieron a votar.
Mencionó especialmente a los jóvenes, los adultos mayores y las personas que, pese a encontrarse enfermas, ejercieron su derecho al sufragio.
Al valorar el desarrollo de la disputa electoral, Lula destacó la magnitud y el entusiasmo de las manifestaciones populares registradas en diferentes estados durante las últimas semanas, en particular la concentración del sábado en la avenida Paulista, en São Paulo.
“El pueblo salió a las calles para defender sus conquistas”, había señalado antes de conocerse el resultado definitivo, al destacar que la movilización no podía atribuirse exclusivamente a un partido, un sindicato, una iglesia o a los propios dirigentes de la fórmula presidencial.
Lula también calificó los comicios como una derrota del negacionismo y la mentira, y cuestionó a su adversario, a quien llamó representante del milicianismo.
En el plano internacional, reivindicó una política exterior independiente y basada en el respeto entre los países. Al recordar una frase del músico Chico Buarque, sostuvo que Brasil no debe adoptar una posición subordinada ante Estados Unidos ni mantener relaciones desiguales con sus vecinos.
“Este país no acepta ser el patio trasero de nadie”, afirmó Lula, al defender la capacidad brasileña de relacionarse en condiciones de igualdad con las distintas naciones.
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