A finales de septiembre la nación registraba 37 millones 212 mil residentes, una cifra inferior en 121 mil respecto al cierre de 2025, de acuerdo con el organismo estatal polaco.
Entre enero y septiembre nacieron 176 mil niños, seis mil menos que en el mismo periodo de 2025, mientras la pérdida de población por causas naturales ascendió a 305 mil personas, tres mil más que un año atrás.
Los autores del informe del GUS advierten que la despoblación del país avanza de forma creciente y sostenida.
Si entre enero y finales de septiembre de 2025 el número de muertes superó al de nacimientos en 121 mil, en los mismos meses de 2026 ese indicador creció hasta 129 mil, precisa el documento de la oficina estadística polaca, que confirma el agravamiento del saldo natural negativo.
Analistas demográficos de la región señalan que la tendencia refleja problemas estructurales de larga data, como el envejecimiento poblacional y la caída de la fecundidad, y advierten que las políticas familiares aplicadas hasta ahora no han logrado revertir la curva.
Especialistas en migración, por su parte, apuntan que el saldo migratorio, aunque no compensa la pérdida natural, sigue siendo un factor decisivo para el futuro demográfico del país.
El informe del GUS se conoce en un contexto de debate público sobre el impacto de la despoblación en el mercado laboral, el sistema de pensiones y la prestación de servicios en las regiones menos pobladas. La oficina estadística no precisó proyecciones para el cierre de 2026, aunque la trayectoria observada sugiere una continuidad del descenso.
Las autoridades polacas no han anunciado por ahora medidas adicionales ante el fenómeno, mientras la opinión pública sigue con atención los datos oficiales sobre natalidad y mortalidad, indicadores clave para el diseño de la política social del país.
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