El campeón olímpico de Tokio 2020 volvió a demostrar su capacidad para crecer bajo presión y aseguró un lugar en el podio con una victoria que evocó su triunfo ante el mismo rival en los Juegos de París 2024.
Orta, dueño del título mundial de Belgrado 2023, cerró la competencia con cuatro victorias y una derrota, después de remontar un camino que se complicó en los cuartos de final, cuando cedió 4-6 ante el uzbeko Aytjan Khalmakhanov.
El avance de su verdugo a la discusión del oro le permitió acceder al repechaje, donde superó 7-4 al estadounidense Otto Elliott Black para ganarse el derecho a luchar por el bronce.
En la disputa de las medallas, el gladiador cubano volvió a cruzarse con Galstyan y resolvió el duelo por 10-6, una victoria que reafirma su condición de referente internacional de la modalidad y añade otro capítulo a una carrera marcada por los grandes escenarios.
La presea representa la segunda de Orta en campeonatos mundiales de mayores, tras el oro de 2023, y se suma a su corona olímpica de Tokio y al bronce alcanzado en París 2024.
Está jornada dejó, sin embargo, un saldo adverso para Cuba en la lucha libre femenina, pues Milaymis Marín, de los 76 kilogramos, quedó sin opciones de acceder al repechaje luego de que su vencedora en la primera ronda perdiera en semifinales.
Con el nuevo metal de Orta, la lucha cubana vuelve a encontrar en uno de sus campeones una respuesta firme en el momento decisivo, capaz de transformar un tropiezo en el camino en otra celebración sobre el podio mundial.
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