Durante su habitual encuentro con medios de comunicación, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó que esta iniciativa evitará endeudamiento y permitirá la realización de obras muy importantes para la segunda zona metropolitana más poblada del país.
Según lo difundido, la administración federal construirá los nuevos acueductos Chapala-Guadalajara y Calderón-San Gaspar, cuyos trabajos iniciarían el próximo año y concluirían a finales de 2028.
A los 14 mil 500 millones de pesos (776 millones de dólares) que aportará el Gobierno federal, se sumarán por la administración de Jalisco 10 mil 200 millones (546 millones de dólares).
Durante el encuentro, el gobernador de la entidad, Pablo Lemus, precisó que estas inversiones provienen de ajustes presupuestales, por lo cual no habrá deuda ni privatización y adelantó que tampoco existirán incrementos en las tarifas del recurso para la zona metropolitana de Guadalajara.
El 18 de octubre último, miles de ciudadanos pidieron ante el Palacio de Gobierno de ese estado la revocación de mandato de Lemus, del opositor partido Movimiento Ciudadano, en el contexto de una marcha en protesta por la contaminación del líquido.
La masiva movilización tuvo lugar luego de otra realizada una semana antes con la misma demanda, en la cual la policía local fue señalada por el uso excesivo de la fuerza, chorros de agua, gases lacrimógenos y por aplicar tortura a detenidos.
Con respecto a esta última denuncia, Sheinbaum solicitó entonces una investigación profunda a la Comisión Nacional de Derechos Humanos y subrayó que tenía que conocerse quién dio la orden y definirse a los responsables, lo cual está en curso.
Sobre todo a partir de marzo, imágenes de agua turbia fluyendo de los grifos de viviendas en la zona metropolitana de Guadalajara comenzaron a exponerse en redes sociales y medios de comunicación, como parte de una situación que ha generado descontento en la urbe y otras demarcaciones.
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