El informe Zero Carbon Analytics, basado en datos de Rystad y la Agencia Internacional de Energía (AIE), estima que las energías renovables podrían representar un 42 por ciento de la generación de electricidad en las economías emergentes y en desarrollo para 2030.
Alcanzar esto requeriría tres mil 251 gigavatios (GW) adicionales de capacidad renovable, aumentando a más de cuatro mil GW en un escenario acelerado, reflejó el portal Down to Earth.
La AIE estima que estas economías necesitarán 300 mil millones de dólares anuales para la infraestructura de la red eléctrica.
Sin embargo, el costo del capital para grandes proyectos solares fue hasta el doble que en las economías avanzadas entre 2015 y 2024.
El análisis sugiere que los riesgos de inversión percibidos están aumentando los costos de endeudamiento, lo cual podría impedir que los proyectos de energía renovable viables aseguren la financiación.
Una evaluación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos de 2025 clasificó al 80 por ciento de los países africanos como de riesgo alto o muy alto.
Los mercados africanos enfrentan desafíos de demanda y financiamiento, mientras que Egipto, Nigeria y Senegal buscan la expansión de la energía renovable.
Se prevé que la demanda de electricidad entre 2025 y 2030 aumente 21 por ciento en Egipto, 36 por ciento en Nigeria y 32 por ciento en Senegal.
Egipto tiene un objetivo del 45 por ciento de la generación de electricidad renovable para 2028, aumentando al 61,2 por ciento para 2040.
Nigeria busca generar el 50 por ciento de su electricidad a partir de fuentes renovables para 2030, mientras que Senegal se dirige a una participación renovable del 40 por ciento de la capacidad de electricidad instalada para el mismo año.
Asimismo, Nigeria instaló más de 800 megavatios de capacidad solar en 2025, convirtiéndose en el segundo mercado solar más grande de África, según el análisis.
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