El organismo precisó que, entre julio y septiembre, el PIB mantuvo una variación nula, mientras que en comparación con igual período de 2025 registró un incremento de 0,8 por ciento.
La estimación representa una desaceleración de la actividad económica, luego del crecimiento de 0,2 por ciento registrado en el segundo trimestre y del 0,3 por ciento en los primeros tres meses del año.
Istat calculó además en 0,8 por ciento el crecimiento adquirido para 2026, indicador que expresa la expansión anual que se alcanzaría si el PIB permaneciera sin variaciones durante el cuarto trimestre.
El dato adquiere particular relevancia ante las perspectivas económicas del Gobierno, que elevó recientemente al uno por ciento su previsión de crecimiento para el conjunto del presente año, frente al 0,6 por ciento contemplado antes.
Para 2027, el Ejecutivo proyecta una expansión de 0,8 por ciento, mientras que para 2028 estima un avance de 0,9 puntos.
El comportamiento de la economía italiana tiene lugar en un contexto de incertidumbre internacional, tensiones geopolíticas y encarecimiento de los recursos energéticos, factores que inciden sobre los costos de producción y las perspectivas de las empresas.
mem/mml





