La medida forma parte de la estrategia de amortiguación implementada desde abril en el marco del conflicto en Medio Oriente y la suba de los valores del petróleo, informó el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM).
Aunque los importes internacionales sugerían un incremento tanto para las gasolinas como para el gasoil, el Ejecutivo decidió volver a absorber el shock de la situación geopolítica, más allá de que el informe de la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) sugería aumentos.
Según los cálculos de Ursea sobre los precios de venta al público de referencia, el Gobierno evitó aumentos de aproximadamente 3,3 por ciento de las naftas y 31,3 del gasoil en noviembre.
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