Los actos de campaña del último fin de semana, previo al martes electoral de noviembre, forman parte de la intensa gira de Trump a favor de los republicanos en un momento en que, como plantean algunos observadores, dan por muerta o perdida para su partido la Cámara de Representantes y la batalla por el Senado se pinta muy reñida.
El mandatario realizará además «cerca de 20 mítines telefónicos» que se añadieron recientemente a la agenda suya en esta recta final.
La suspensión de los mítines aumentó de inmediato las especulaciones acerca de la condición física de Trump, quien la víspera volvió cargar contra los periodistas al insultar a un reportero de la agencia Reuters al que tildó de «repugnante», después que le preguntara si la cancelación de su acto en Kansas tenía alguna relación con la salud.
«Eres repugnante. Ponte en forma. Tienes un aspecto terrible», le espetó el ocupante del Despacho Oval al periodista durante un intercambio de preguntas y respuestas a su llegada a la base Andrews, luego de asistir a un rally republicano en Carolina del Sur.
Según afirmó el gobernante, se siente «perfecto» y negó cualquier relación con su condición de salud la decisión que este viernes revirtió.
A cuatro días de las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos, los pronósticos mantienen a los demócratas con amplias posibilidades de ganar la Cámara de Representantes de Congreso federal e incluso el Senado en una carrera más reñida.
De acuerdo con el mercado de predicciones más grande del mundo, Polymarket, existe un 93 por ciento de posibilidades de que los demócratas ganen la Cámara baja y da apenas ocho por ciento a los republicanos de retener su control.
El augurio también es que los demócratas podrían obtener el Senado (68 por ciento) frente a un 32 por ciento los republicanos.
Ayer el presidente visitó Carolina del Sur por segunda vez en un mes, una muestra de que hay nerviosismo respecto a Darline Graham y su capacidad para frenar a la demócrata Annie Andrews en la disputa por un escaño clave que ocupó en el Senado hasta su repentino fallecimiento, el legislador proTrump Lindsey Graham.
Referencias históricas dan cuenta de que los votantes de Carolina del Sur no han enviado a un demócrata al Senado en casi tres décadas.
ocs/dfm





