En un comunicado, la organización denunció que el despliegue de militares salvadoreños responde a intereses de Estados Unidos, Francia, gobiernos aliados y sectores de la oligarquía haitiana, a los que atribuye responsabilidad en el deterioro histórico de las condiciones políticas y económicas del país vecino.
El PCT sostuvo que las intervenciones militares extranjeras, justificadas con argumentos de restablecimiento de la paz, la democracia y el desarrollo, han dejado como resultado una mayor dependencia, pobreza y control externo sobre Haití.
Como antecedentes, la organización citó la ocupación militar estadounidense entre 1915 y 1934, el apoyo a dictaduras, los golpes de Estado, y las políticas económicas impulsadas durante el gobierno de Bill Clinton (1993-2001), entre otras.
Asimismo, señaló el golpe de Estado de 1991 contra el entonces presidente Jean-Bertrand Aristide como un punto de inflexión que, según su valoración, frustró las posibilidades de desarrollo democrático del país.
La organización política afirmó que la salida a la crisis haitiana debe ser construida por sus propios ciudadanos y las organizaciones que representen sus intereses, sin depender de intervenciones militares externas.
En ese sentido, atribuyó el sostenimiento de las pandillas a sectores de la oligarquía haitiana y a actores internacionales que, según denunció, se benefician del desorden y la inestabilidad.
El pronunciamiento se produce en medio del despliegue de militares salvadoreños en Puerto Príncipe, anunciado por el Gobierno de Nayib Bukele para apoyar la operación de búsqueda y rescate de cuatro salvadoreños desaparecidos tras una emboscada de bandas armadas.
El PCT concluyó que ninguna operación patrocinada por potencias foráneas representa una solución a la crisis haitiana y reiteró que el futuro de esa nación debe estar en manos de su propio pueblo.
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