Contabilizan en Brasil menos crías de ballenas jorobadas

Brasilia, 2 nov (Prensa Latina) La temporada de reproducción de las ballenas jorobadas en Brasil concluyó antes de la fecha habitual y con menos crías, un fenómeno que investigadores relacionan hoy, como hipótesis, con los efectos del calentamiento global.

Según datos del Instituto Ballena Jorobada, hasta septiembre pasado la proporción de ejemplares jóvenes dentro de la población avistada fue de apenas 3,35 por ciento, muy inferior al promedio histórico de 9,98 por ciento registrado desde 2014.

El índice también quedó por debajo del 10,7 por ciento alcanzado durante toda la temporada de 2025 y distante del récord de 16,69 por ciento establecido en 2024.

Milton Marcondes, director de investigaciones de dicho instituto, explicó que los cambios climáticos podrían estar afectando en la Antártida la disponibilidad de krill, pequeños crustáceos que constituyen el alimento casi exclusivo de estos cetáceos.

La disminución de ese recurso alimenticio puede repercutir en la fertilidad de las ballenas y en la supervivencia de las crías durante la gestación, señaló el especialista.

Cada año, los animales recorren cerca de cuatro mil kilómetros desde las zonas de alimentación próximas a la Antártida hasta las aguas tropicales del archipiélago de Abrolhos, en el sur del estado brasileño de Bahía, donde se aparean y dan a luz.

Durante ese desplazamiento no suelen alimentarse, por lo que necesitan acumular suficientes reservas de grasa antes de emprender el viaje, especialmente las hembras gestantes y aquellas que deben amamantar a sus crías.

El monitoreo científico también contabilizó 431 ejemplares durante 11 expediciones al archipiélago de Abrolhos, de los cuales 42 eran crías, una proporción igualmente inferior a la esperada.

Marcondes señaló que la reducción de nacimientos no se limita a Brasil, pues también fue observada entre poblaciones de ballenas jorobadas del Pacífico, frente a las costas de Ecuador, y en las regiones occidental y oriental de Australia.

De acuerdo con la Agencia Brasil, la menor cantidad de crías contribuyó a que la temporada terminara de forma anticipada.

Habitualmente, las ballenas jorobadas comienzan a llegar en junio, alcanzan su mayor presencia entre julio y octubre, y abandonan las costas brasileñas en noviembre.

Las madres permanecen más tiempo en aguas tropicales para que sus crías desarrollen musculatura y una capa de grasa que les permita soportar el regreso a las frías regiones antárticas.

Otro indicador observado por los investigadores fue el registro de 59 varamientos, frente a 78 contabilizados en igual período del año anterior.

Sin embargo, este año llamó la atención la mayor presencia de ejemplares juveniles entre los animales encontrados en las costas de Santa Catarina y Sao Paulo.

Realizado en 2022, el último censo aéreo estimó en 34 mil 500 la población de ballenas jorobadas en Brasil.

to/dsa

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