En un comunicado, recordó que dicho mecanismo fue creado para aplicar el Plan de Arreglo y organizar una consulta libre y justa sobre la autodeterminación.
Además, reafirmó el compromiso del pueblo saharaui con la defensa de su derecho a poner fin a la colonización. El texto denuncia que Marruecos, con el apoyo de determinados miembros del Consejo de Seguridad, trabajó desde la creación de la Misión para debilitar su mandato y señaló que en 2016 fue expulsado parte de su componente civil, incluidos observadores de la Unión Africana.
Además, indica que el fin de ese mecanismo no anula los derechos inalienables del pueblo saharaui y el Frente Polisario continuará la lucha por la independencia mediante todos los medios legítimos reconocidos por las resoluciones pertinentes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El comunicado reitera el compromiso del Frente de cooperar con la ONU para alcanzar una solución justa, duradera y definitiva que permita completar la descolonización del Sáhara Occidental.
Por su parte, el secretario general del organismo multilateral, António Guterres, reafirmó el respaldo de la ONU a la libre determinación e instó a respetar y promover los derechos del pueblo del Sáhara Occidental.
También expresó su preocupación por el riesgo de que se intensifiquen las hostilidades y pidió a todas las partes implicadas «ejercer la máxima moderación y abstenerse de cualquier acción que pueda aumentar aún más las tensiones o socavar la estabilidad regional».
Tras 35 años de creada, la misión expiró a la medianoche del sábado, después de que el Consejo de Seguridad no aprobara dos propuestas analizadas, entre ellas una presentada por Estados Unidos y fuertemente criticada por el Frente por considerar que «refleja la posición de Washington y de Marruecos como potencia ocupante y representa una desviación muy grave de los principios del derecho internacional».
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