En una jornada en que se aceleró el fin de la acampada en la Puerta del Sol de Madrid, inspirada en la crisis de la vivienda, también sus seguidores insistieron en la huelga general del 11 de noviembre.
Al respecto, el líder del conservador Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, aspirante al Palacio de la Moncloa, pidió a los sindicatos y organizaciones afines a desconvocar la huelga, al subrayar que el accidente ferroviario de Urda (Toledo) señalan otras prioridades al país.
Si bien todos los cádaveres han sido identificados (los 69 fallecidos en Urda), Feijóo criticó que «aún no se han entregado todos los cuerpos», y apuntó al Gobierno de Pedro Sánchez centrado en el «relato» y los «sondeos».
Intenta determinar si le «perjudica o no el cese» del ministro de Transportes, Óscar Puente, señaló, para luego remarcar «la frivolidad» y las «bravuconadas», que “no resuelven los problemas”.
Ante el Comité Ejecutivo Nacional en la sede nacional de PP, para retomar la campaña electoral, Feijóo se mostró ya de hecho como un futuro jefe de Gobierno, “capaz y con experiencia”.
Todo mientras el Consejo de Ministros aprobaba este martes, numerosas medidas para paliar los daños del siniestro ferroviario, ayudar a las familias damnificadas y adoptar medidas para recuperar la credibilidad de los trenes de alta velocidad en España.
Sánchez, en su condición también de candidato a la reelección de los socialistas del PSOE, retomará este viernes la precampaña hacia el 29N, con un acto en la ciudad de Valencia, al terminar su participación en la XXX Cumbre Iberoamericana de Madrid.
Aunque los sondeos son desfavorables, la izquierda trata de recuperarse con la esperanza de evitar una mayoría contundente que lleve al poder al PP de la mano de la ultraderecha de Vox.
En esta línea, el Frente Amplio, que agrupa a unos 15 partidos pequeños de izquierda, la formación Podemos y ERC de Cataluña, y otros grupos del mismo color político, intensificarán sus precampañas el próximo fin de semana.
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