Así lo expresó la ministra etíope de Salud, Mekdes Daba, al inaugurar la VII Reunión Mundial de Equipos Médicos de Emergencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS), prevista hasta el 5 de noviembre en esta capital. Es el primer encuentro de su tipo celebrado en África.
Daba destacó que la obtención en septiembre pasado de la clasificación internacional de la OMS para el equipo médico de emergencia (EMT) nacional de tipo 1 (fijo) de constituye un hito fundamental en la preparación del país ante emergencias y en su contribución a la respuesta sanitaria a nivel mundial.
Se convirtió en el segundo país de la Región de África del organismo de la ONU en recibir este reconocimiento, después de Senegal, precisó.
Calificó este logro como histórico tanto para Etiopía como para el continente, y reconoció el compromiso del Instituto de Salud Pública de Etiopía, de los profesionales de emergencias, de las instituciones gubernamentales y de los socios que contribuyeron al desarrollo y la preparación de dicho equipo.
A su juicio, esta clasificación no representa un punto final, sino una base para sustentar y ampliar las capacidades de respuesta ante emergencias nacionales, mediante la formación profesional continua, ejercicios de simulación, garantía de calidad, equipamiento adecuado, logística y mecanismos de despliegue fiables.
Recordó que Addis Abeba estableció su Equipo de Asistencia Médica en Casos de Desastre en 2018, bajo la premisa de que una respuesta eficaz ante esos eventos requiere desarrollar capacidades antes de su ocurrencia.
Desde entonces, continuó, el equipo realizó más de 15 misiones para asistir a comunidades afectadas por desastres naturales y de otra índole.
En 2023 extendieron su labor más allá de las fronteras nacionales, brindando asistencia a comunidades en Türkiye tras el devastador terremoto, acotó.
Por otra parte, la ministra resalto la integración de la Estrategia de Atención Médica de Emergencia de Etiopía para el periodo 2025-2030 en la nacional de salud revisada, vinculando el desarrollo de la capacidad de respuesta ante emergencias con la transformación más amplia del sistema sanitario.
Indicó que la infraestructura sanitaria del país constituye un cimiento fundamental para este esfuerzo, mencionando la existencia de más de 54 mil centros de salud —tanto públicos como de otros sectores—, cerca de 632 hospitales de mayor nivel en funcionamiento y más de cuatro mil instituciones de atención primaria.
oda/nmr





