De acuerdo con el portal digital El Deber, la cuota se acordó en una reunión el 5 de agosto último entre el Ejecutivo y las gobernaciones, sin embargo, la “negociación se trabó en el porcentaje y las obligaciones de gasto”.
En ese contexto, el gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, consideró que la oferta del Ejecutivo de conceder el uno por ciento de la coparticipación tributaria es “un insulto para las regiones”, al tenerse en cuenta los gastos en esos territorios.
Por su parte, el gobernador de Oruro, Edgar Sánchez, planteó comenzar con un porcentaje del cinco por ciento de aporte y avanzar de ahí de forma progresiva en el incremento monetario hasta al menos el 15 por ciento.
Cuestionó, asimismo, que el porcentaje referido se condicione a financiamientos de “dotaciones de ítems de salud”.
En igual sentido se pronunció la gobernadora de Tarija, María René Soruco, quien también rechazó la propuesta del Ejecutivo, luego de argumentar que el porcentaje inicial es insuficiente para encarar las necesidades regionales y que ello constituye un retroceso autonómico.
Debemos arrancar con el cinco por ciento en 2027 y subir gradualmente al 15 por ciento, sostuvo, de otro lado el máximo representante gubernamental de Cochabamba, Leonardo Loza.
Sin embargo, el Gobernador de la Paz, capital del país, Luis Revilla, manifestó que el uno porciento es un punto de partida para que las entidades regionales y el Ejecutivo prosigan con las negociaciones.
Luego de que las autoridades nacionales enviaran a las gobernaciones el anteproyecto de Ley Especial de Coparticipación Tributaria y Distribución de Recursos Fiscales, la Asamblea Legislativa tiene previsto examinar el documento el próximo día 6 para su aprobación o no.
El Ejecutivo nacional considera que el uno por ciento de coparticipación tributaria representa 550 millones de bolivianos anuales (más de cuarenta y cinco mil 883 millones de dólares), cifra que prevé distribuir entre los nueve departamentos de este país altiplánico.
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