“Hemos entrado en la fase de pruebas integradas autónomas. Mis colegas y yo estamos trabajando en cuestiones ergonómicas. Es decir, la nave espacial está entrando en la fase de preparación para las pruebas de vuelo. Este es un paso importante”, declaró Serov a la prensa.
Señaló que el dispositivo se está desarrollando para vuelos a velocidad de escape como parte del programa lunar y las expediciones a asteroides. Las pruebas de vuelo de la futura nave espacial se realizarán en órbita terrestre baja.
El mes pasado, el jefe del programa lunar ruso, Lev Zeleny, anunció la posibilidad de convertir la Luna en el equivalente espacial del Everest.
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