En declaraciones al canal ruso RT, Eslami se refirió a las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de atacar el monte Ras al-Fas, en Irán, desde donde se domina el estrecho de Ormuz, y consideró que esas advertencias reflejan «un estado de debilidad».
El martes último, Trump afirmó que Washington podría atacar esa zona si detectaba actividad en sus inmediaciones.
Eslami criticó a Grossi y declaró que el director general del OIEA «se ha convertido, de hecho, en uno de nuestros enemigos y en uno de sus seguidores, pasándoles información».
El organismo internacional no había respondido de inmediato a las acusaciones iraníes.
El funcionario añadió que esas prácticas constituyen, a su juicio, un abuso de poder por parte de las organizaciones internacionales y ponen en entredicho su credibilidad, además de revelar debilidades estructurales en la Carta de las Naciones Unidas y el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares.
Las declaraciones se producen en medio de las tensiones entre Teherán y Washington, tras la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero de 2026.
Un alto el fuego entró en vigor en abril, pero los enfrentamientos se reanudaron en julio, pese al memorando de entendimiento suscrito por ambas partes a mediados de junio y al estancamiento de las negociaciones.
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