A pesar de la feroz oposición de ciudadanos que expresaron su preocupación durante una maratónica audiencia pública virtual la víspera, la Comisión de Planificación de la Capital Nacional (NCPC, por sus siglas en inglés), dio luz verde al controvertido proyecto de 76,2 metros de altura.
La comisión, uno de los dos organismos federales que supervisan los cambios arquitectónicos y de diseño en Washington, escuchó a unos 120 ciudadanos que pidieron frenar la obra; sin embargo; alrededor de las 22:29 hora local, dio el “sí”.
Poco después la jueza de distrito de Estados Unidos Tanya Chutkan, que supervisa una querella para detener la construcción, falló que, a la administración, demandada en el caso, quedaría prohibido “iniciar, realizar o llevar a cabo de cualquier otra forma” cualquier “actividad relacionada con la construcción” próximo al lugar propuesto para el arco, reportó la cadena CNN.
En un memorándum explicó algunos de los motivos de la orden, incluidas las eventuales repercusiones económicas y las demoras en el tráfico.
Residentes aquí contrarios al arco protestaron ayer en Memorial Circle a propósito de la reunión de la NCPC, integrada en su mayoría por partidarios del ocupante de la mansión ejecutiva. Dicen que el monumento no es más que un proyecto para satisfacer la vanidad de Trump y advirtieron que el plan no contó con la aprobación del Congreso.
Este jueves, menos de 48 horas después de que el “tsunami azul” de las elecciones de 2026 arrasara con el dominio del Partido Republicano en el Legislativo, Trump firmó una orden ejecutiva para blindar los cambios que él ha hecho en el Despacho Oval y otros espacios de la Casa Blanca.
La proclama presidencial establece el Monumento Nacional del Despacho Oval. “Lo estamos convirtiendo en un monumento nacional y no se permitirá que nadie lo toque, lo destruya ni lo derribe por estupidez para construir algo con una forma ligeramente distinta”, dijo ayer sobre la protección que estaría brindando a sus detalles dorados, entre ellos apliques, cortinas, marcos y adornos de pared.
La orden ejecutiva de Trump establece que el nuevo Monumento Nacional comprende “el propio Despacho Oval (sala 110), junto con el Despacho Oval Exterior (salas 106 y 108) y la Sala del Gabinete (sala 105)”, subrayó la disposición.
Pese a lo que dijo Trump a los periodistas de que quería asegurarse de que el Despacho Oval no adoptara otra forma, la orden ejecutiva no impedirá que futuros presidentes lo redecoren, reseñan medios locales.
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