En su informe de noticias, OCHA mostró preocupación por los ataques aéreos israelíes contra el valle de Bekaa en Líbano el lunes, así como la muerte de dos paramédicos y la destrucción de ambulancias e infraestructura médica vital en la aldea de Blida, en el sur del país, durante el fin de semana.

A propósito, la Organización Mundial de la Salud condenó este incidente y exigió que las agresiones a los servicios y al personal médico en Líbano deben cesar.
La OCHA alertó sobre la situación humanitaria en Líbano con casi 90 mil personas desplazadas internamente en menos de cinco meses y decenas de víctimas civiles como resultado de las agresiones israelíes.
En este punto, subrayó que las continuas hostilidades y los desafíos relacionados obstaculizan la capacidad de la Oficina de brindar de manera segura la asistencia tan necesaria en las aldeas fronterizas libanesas.
Mediante su cuenta en X, indicó que el cierre de escuelas en el sur del país afecta a más de 10 mil niños y pone en peligro su año académico en medio de las hostilidades en curso.
También, agregó que alrededor del 72 por ciento de los agricultores perdieron sus ingresos en medio de la continua destrucción de tierras agrícolas en las zonas del sur.
De acuerdo con la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, al menos 42 civiles libaneses murieron en más de cuatro meses de bombardeo israelí, incluidos niños y profesionales de la comunicación.
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