El hecho tuvo como saldo 57 muertos, incluidos los dos maquinistas, de ahí las protestas y la posterior huelga de 24 horas protagonizada por profesores, médicos y trabajadores del sector ferroviario.
En el caso de estos últimos, continúa la demanda por aumentos salariales luego del considerado como el accidente de tren más mortífero de la historia del país europeo.
La protesta fue convocada por la Confederación de los Sindicatos de Empleados Públicos (ADEDY) que representa a cerca de medio millón de trabajadores, informó el diario griego Kathimerini.
En paralelo, cientos de manifestantes comparecieron en la marcha, muchos de ellos estudiantes, quienes desde las proximidades de la sede del Parlamento escribieron en el suelo los nombres de los fallecidos.
De acuerdo con supervivientes y familiares de las víctimas los políticos son protegidos por la legislación, y piden que asuman sus responsabilidades por la falta de sistemas de seguridad.
El tren de pasajeros, con 350 personas a bordo, cubría el trayecto entre Atenas y la ciudad de Salónica cuando chocó frontalmente con un tren de mercancías, lo que provocó el descarrilamiento de tres vagones.
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