El Instituto Nacional de Estadística y de Estudios Económicos divulgó en su reporte un déficit del 5,5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2023, contra el 4,9 previsto por el ejecutivo, mientras la deuda pública alcanzó el 100,6 por ciento, escenario ante el cual el secretario nacional del Partido Comunista, Fabien Roussel, reaccionó con indignación.
“Son delincuentes de cuello blanco. Ellos nos han pedido trabajar más tiempo sin pagarnos más, pagar más caras nuestras facturas, de esforzarnos (…), y ahora nos dicen que hay una deuda enorme”, señaló en declaraciones a la cadena TF1.
Roussel acusó al gobierno de mentir y de incompetencia, afirmando que los impuestos han aumentado, en particular la tasa de valor agregado, hasta 50 mil millones de euros entre 2019 y 2023.
¿Quién la pagó?, pues los franceses, dijo el diputado, en una intervención en la que demandó que se dejen de hacer “regalos” a los ricos.
En ese sentido, pidió el regreso del impuesto de solidaridad sobre la fortuna.
También la máxima dirigente de Europa Ecología Los Verdes, Marine Tondelier, llamó a gravar las superganancias, porque con ello “se podría dejar en paz a los franceses, proteger al medioambiente, proteger los servicios públicos y proteger a quienes los utilizan y los necesitan”.
Tondelier calificó en la cadena Franceinfo de “Robin Hood a la inversa” el panorama imperante, ya que para evitar la contribución de los ricos, se pone a pagar a todos.
La ecologista respondió al ministro de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, quien después del reporte sobre el déficit público mencionó la necesidad de esfuerzos complementarios.
Lo que hace falta es ser justos, porque sin justicia no hay paz ni aceptación social, manifestó.
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