Según manifestó el directivo en entrevista para la agencia de noticias Azertag, Azerbaiyán es uno de los países expuestos al riesgo de sequía global de aquí al año 2040, pues la superficie de glaciares en las cordilleras del Cáucaso se redujo en 18 por ciento en comparación con 2017.
También el nivel del mar Caspio, continuó el funcionario, bajó desde 1993 casi dos metros, de los cuales 1,5 metros corresponden a los últimos cinco años. Y la reserva estatal de Gizil-Agach, según los últimos datos, perdió hasta el 40 por ciento de sus recursos hídricos.
«El 15 por ciento del territorio de Azerbaiyán se ve amenazado por la sequía», resumió Asadov.
En marzo pasado, el ministro de Agricultura azerbaiyano, Majnun Mammadov, dijo que la escasez de agua dejó inservibles 160 mil hectáreas en el país.
Por su parte, el presidente de la agencia estatal de recursos hídricos, Zaur Mikayilov, dijo a fines de febrero que Azerbaiyán había perdido casi la mitad de las aguas superficiales en los últimos cinco años.
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