En un pronunciamiento divulgado este lunes, el colectivo atribuyó los hechos a acciones de sectores opositores y mencionó la participación de agencias extranjeras de Inteligencia como parte de una estrategia de desestabilización contra un Estado soberano.
CPAZ rechazó lo que calificó como injerencia del gobierno de Estados Unidos en los asuntos internos de Irán y denunció prácticas de financiamiento y apoyo a grupos destinados a generar caos político, al considerar que ello vulnera el derecho internacional y los principios de la Carta de las Naciones Unidas.
El comunicado lamentó la pérdida de vidas humanas, incluidos civiles y miembros de la Guardia Revolucionaria iraní, y expresó su reconocimiento al pueblo, en particular al papel de las mujeres en los procesos sociales y políticos del país.
La organización también cuestionó la política exterior de Estados Unidos y de Israel, que buscan el control de recursos naturales y de mantener una trayectoria histórica de intervenciones militares y conflictos armados en distintas regiones.
Asimismo, CPAZ formuló un llamamiento a la comunidad internacional a exigir el cese inmediato de la violencia y de la injerencia extranjera en Irán, y a defender los principios de soberanía y autodeterminación de los pueblos.
Miles de personas inundaron las calles de todo el país persa este lunes en respuesta a la convocatoria de las autoridades contra los disturbios provocados por marchas detonadas por la crisis económica que atraviesa esa nación.
El Gobierno iraní achaca las movilizaciones a las medidas punitivas decretadas por Washington hace décadas entre ellas el congelamiento de fondos multimillonarios depositados en bancos estadounidenses.
Otro detonante de las protestas fueron declaraciones del mandatario estadounidense, Donald Trump, quien mencionó una posible intervención militar en Irán.
arc/avr













