El jefe de la Comisión de Resistencia contra el Muro y los Asentamientos, Mu’ayyad Sha’ban, indicó que la cifra representa la más alta desde que se llevan registros.
Detalló que el Ejército cometió 18 mil 384 ataques, los colonos cuatro mil 723 y los otros 720 fueron ejecutados por ambos.
El pasado año estuvo cargado de sangre, alertó el funcionario, quien acusó al vecino país de expandir los asentamientos judíos en tierras palestinas, pese al rechazo mundial a esa política.
Al respecto, reveló que esa nación controla efectivamente cerca del 41 por ciento de la superficie total de la Ribera Occidental, incluido más del 90 por ciento del estratégico Valle del Jordán.
Las cifras ya no son una descripción de la realidad, sino una evidencia material de un proyecto político plenamente desarrollado, subrayó.
Sha’ban señaló que los ataques de los colonos provocaron la muerte de 14 palestinos en esos 12 meses, así como 434 incendios de propiedades y campos.
En ese año, además, las autoridades de ocupación llevaron a cabo 538 operaciones de demolición, que resultaron en la destrucción de unas mil 400 instalaciones, entre ellas 304 viviendas habitadas, un aumento sin precedentes, apuntó.
También, criticó, expropiaron 557 hectáreas en el territorio mediante 94 órdenes con fines militares, 24 de las cuales condujeron al establecimiento de zonas de amortiguación alrededor de colonias judías.
Durante ese lapso, el gobierno estudió 265 planes estructurales con el fin de construir un total de 34 mil 979 unidades habitacionales para los judíos en Cisjordania, expresó.
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