Durante un encuentro en Damasco con una delegación de notables y personalidades de las zonas rurales de la capital siria, Al-Sharaa afirmó que el Líbano atraviesa una etapa delicada debido a las consecuencias de la guerra con Israel, situación que también repercute en Siria.
El mandatario explicó que la delimitación de la frontera entre ambos países constituye un asunto pendiente desde la creación del Estado libanés y calificó el expediente como una cuestión compleja que requiere condiciones más favorables para su tratamiento.
Según indicó, las autoridades libanesas plantearon el tema en varias ocasiones, pero Damasco considera que existen prioridades más urgentes en la relación bilateral, entre ellas el fortalecimiento de los vínculos económicos y la cooperación para el desarrollo.
Al-Sharaa sostuvo que las relaciones entre Siria y el Líbano estuvieron marcadas en el pasado por intervenciones mutuas y afirmó que su gobierno busca construir una nueva etapa basada en el respeto de la soberanía y los intereses compartidos.
El presidente sirio puntualizó que la cuestión de la zona de las Granjas de Shebaa añade complejidad al proceso de demarcación, debido a que parte de ese territorio permanece bajo ocupación israelí y persisten diferencias sobre su estatus entre sirios y libaneses.
Asimismo, mencionó la existencia de problemas técnicos relacionados con la superposición de poblaciones y áreas fronterizas, advirtiendo que abrir este expediente en las actuales circunstancias podría generar nuevas tensiones entre ambos países.
En ese sentido, defendió la necesidad de concentrar los esfuerzos en reforzar la estabilidad, impulsar las relaciones económicas y promover proyectos conjuntos que beneficien a las dos naciones.
Al-Sharaa también hizo referencia a la presencia de más de 1,4 millones de refugiados sirios en territorio libanés y consideró que esta situación representa un importante desafío para ambos Estados.
El mandatario rechazó las versiones sobre una supuesta injerencia siria en el Líbano y aseguró que la posición de Damasco pasa por promover el cese de los conflictos, fortalecer las instituciones estatales y contribuir a la estabilidad regional.
En el ámbito interno, Al-Sharaa llamó a los sirios a mantener la unidad y la paciencia para avanzar en la reconstrucción del país, al considerar que aún queda un largo camino para superar las consecuencias de los años de conflicto.
El presidente afirmó que Siria atraviesa una nueva etapa y expresó optimismo sobre el futuro, aunque reconoció que el proceso de recuperación requerirá tiempo, esfuerzos conjuntos y comprensión de los desafíos existentes.
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