En Belo Horizonte, capital del estado de Minas Gerais (sudeste), la manifestación está programada para las 16:30, hora local, en Praça Sete, organizada por el gobernante Partido de los Trabajadores, la Central Unitaria de los Trabajadores y movimientos sociales.
Según el diputado federal Rogério Correia, quien convocó a la protesta en sus redes, la movilización se replicará en otras capitales brasileñas.
Calificó el episodio de Washington en Caracas de «acto de terrorismo», así como el «secuestro de Maduro y de la primera dama, Cilia Flores, a cambio de petróleo y soberanía».
En un video, Correia argumentó que la reacción debe ser global y de solidaridad internacional.
Comparó la postura del presidente estadounidense, Donald Trump, con la de Adolfo Hitler (líder alemán del nazismo y responsable de un régimen de terror que condujo al mundo a la Segunda Guerra Mundial y promovió el Holocausto).
«Si no cede ahora, hará lo que hizo Hitler tras invadir Polonia. No querrá detenerse», declaró en un audiovisual publicado en su perfil de la red social Instagram para dar a conocer la manifestación.
El anuncio del congresista afloró horas después que parlamentarios de Minas Gerais se pronunciaran sobre el episodio en plataformas digitales.
De manera sorpresiva, en la madrugada del sábado el Gobierno de Trump lanzó ataques contra Venezuela con el pretexto de combatir el narcoterrorismo.
Las autoridades norteamericanas indicaron que la operación resultó en el secuestro de Maduro y su esposa, quienes ya se encuentran en Nueva York.
Tal episodio intensificó las tensiones entre Washington y Caracas, y reavivó los temores de inestabilidad en Sudamérica, una región que históricamente ha buscado mantenerse como zona de paz frente a las intervenciones militares externas.
Para el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, «estos actos representan una grave afrenta a la soberanía de Venezuela y sientan un precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional».
En la red social X, consideró que la condena del uso de la fuerza es coherente con la postura que Brasil siempre ha adoptado en situaciones recientes en otros países y regiones.
La acción militar de la Casa Blanca evoca «los peores momentos de injerencia en la política de América Latina y el Caribe, y amenaza la preservación de la región como zona de paz», alertó.
El líder progresista instó a la comunidad internacional, a través de las Naciones Unidas, de responder enérgicamente a este inadmisible hecho.
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