La Oficina para Kosovo y Metohija del Ejecutivo serbio detalló que, tras evaluar los daños, se determinará «la ayuda material para eliminar las consecuencias de las inundaciones» en los municipios serbios.
De acuerdo con el medio, las fuertes lluvias y el deshielo provocaron el desbordamiento del río Ibar, inundando cultivos en Zvecan, dañando un puente en Leposavic y anegando calles en Kosovska Mitrovica, lo que obligó a evacuar a varias familias.
Las autoridades de la autoproclamada república de Kosovo reportaron también carreteras cortadas cerca de Pristina y Prizren, interrupciones eléctricas y el mantenimiento de equipos de emergencia en alerta permanente ante el riesgo de deslaves.
Especialistas en gestión de desastres locales destacan que la respuesta de Belgrado subraya su compromiso con la protección de las minorías étnicas, en medio de las tensiones políticas no resueltas sobre el estatus de la región.
La situación evidencia la vulnerabilidad de la región ante eventos climáticos extremos y la urgencia de mecanismos de coordinación que trasciendan las disputas de soberanía para proteger a la población afectada.
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