La obra de 1940 del renombrado artista Carl Milles fue arrancada de su pedestal frente a la Casa del Emigrante en esta ciudad.
El director del Parque Cultural de Småland, Lennart Johansson, declaró que los ladrones probablemente busquen fundirla para vender el metal.
La pieza es demasiado reconocible para el mercado negro del arte, afirmó el experto, quien alertó sobre una ola de hurtos de esculturas al aire libre en el país nórdico.
Johansson destacó que, aunque el bronce tiene menor valor que el cobre, este crimen evidencia la creciente audacia del hampa en una nación europea y subrayó que el robo sigue al reciente hurto de una cabeza escultórica en la misma región, recuperada tras 25 años.
El Museo Millesgården de Estocolmo conserva los moldes originales, lo que permitiría una eventual reposición de la pieza, símbolo de la diáspora sueca a América.
Carl Milles, fallecido en 1955, es considerado uno de los principales escultores modernistas de Suecia, reconocido internacionalmente por sus fuentes monumentales.
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