martes 23 de abril de 2024
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Cáncer infantil, una triste y lamentable epidemia sin cura

Naciones Unidas, 15 feb (Prensa Latina) El cáncer se ha transformado en una epidemia sin cura que afecta a un alto porcentaje de menores en todo el planeta, por eso hoy se conmemora el Día Internacional del Niño con Cáncer, proclamado en 2002.

Es una triste y lamentable realidad, que muchas veces pasa desapercibida, pero es más común y cotidiana de lo que mucha gente se imagina, ya que son miles los casos reportados de niños y jóvenes afectados por este padecimiento, siendo la primera causa de muerte infantil hasta ahora conocida.

El objetivo de la efeméride es crear conciencia y sensibilizar a las personas sobre una enfermedad que lamentablemente afecta desde edades muy tempranas, y que requiere la ayuda al paciente y a las familias para que sus hijos tengan un diagnóstico oportuno y el debido tratamiento y esto, a su vez, les brinde el derecho a la vida.

Dicha dolencia comprende numerosos y diferentes tipos de tumores que se desarrollan en niños y adolescentes de 0 a 19 años, los más comunes son la leucemia, el cáncer cerebral, el linfoma y los tumores sólidos como el neuroblastoma y el tumor de Wilms. Cada año se diagnostican aproximadamente 280 mil casos en ese rango de edades.

Se trata de un padecimiento con un crecimiento anormal de células malignas que se diseminan en el interior del cuerpo, y hasta ahora, no hay manera de saber qué lo provoca, de acuerdo con la Organización Internacional de Cáncer Infantil.

Afortunadamente y gracias a los avances de la ciencia, muchos de estos niños, que son diagnosticados a tiempo, logran sobrevivir, lo que representa una esperanza ante una realidad muy dura de enfrentar.

Datos de la Organización Panamericana de la Salud indican que en América Latina y el Caribe se estima que al menos 30 mil niñas, niños y adolescentes menores de 19 años resultarán afectados por el cáncer cada año, y de ellos, cerca de 10 mil fallecerán a causa de esta enfermedad.

En tanto, en los países de ingresos altos, más del 80 por ciento de los menores afectados con ese mal se curan, pero en muchas naciones de ingresos medianos y bajos la tasa de curación es de aproximadamente el 20 por ciento.

El impacto del cáncer infantil se traduce en años de vida perdidos, en mayores desigualdades y en dificultades económicas, lo cual puede y debe cambiar, porque ellos tienen derecho a la vida, a tener una existencia relativamente normal, con acceso a la educación, a realizar actividades lúdicas y por su puesto al debido tratamiento para afrontar la enfermedad.

Siempre que los gobiernos estén dispuestos a invertir en la lucha contra el cáncer infantil, habrá más posibilidades que los niños que lo tienen sobrevivan, sobre todo en los países subdesarrollados donde el derecho a la salud resulta imposible para la población de más bajos recursos.

Por otro lado, todavía se necesita invertir más en programas de investigación para que la ciencia logre hallar la verdadera causa de este terrible padecimiento, y como sociedad aportar mucho más para transformar la vida y los sueños de cada pequeño paciente.

De acuerdo con los especialistas, los menores tienen la ventaja de curar mucho más rápido y esto está asociado a su edad, sistema inmunológico y al proceso de crecimiento tan natural en ellos durante sus primeras etapas de formación.

Para facilitar esa aspiración, en 2018 la Organización Mundial de la Salud y el St. Jude Children’s Research Hospital presentaron la Iniciativa Mundial contra el Cáncer Infantil, para proporcionar a los gobiernos directrices y asistencia técnica y así establecer y mantener programas de calidad en la lucha contra esta enfermedad.

El reto es lograr una tasa mínima de supervivencia del 60 por ciento para el año 2030, lo que implicaría prácticamente duplicar el porcentaje actual y salvar un millón de vidas adicionales en los próximos 10 años.

lam/crc

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