Uno de los hechos sangrientos del fin de semana ocurrió la noche del sábado en la localidad de Guasmo Sur en la ciudad de Guayaquil, donde fueron asesinadas nueve personas y otras diez quedaron heridas mientras presenciaban un partido de voleibol.
Al día siguiente, en ese mismo barrio, un hombre fue baleado cuando se dirigía a botar basura.
En la provincia de Manabí se registraron 20 homicidios en los últimos tres días y uno de los casos que más conmocionó fue el secuestro y asesinato de cinco turistas que se encontraban en un hotel del cantón Puerto López.
La Policía informó que tres de los implicados en este hecho fueron detenidos.
Otros casos de muertes violentas se reportaron durante el feriado en otras poblaciones, según informaron medios locales.
Este es el mayor repunte de muertes violentas del año en medio del denominado Plan Fénix, iniciativa del presidente Daniel Noboa con la cual prometió frenar la inseguridad, y también ocurre pese al estado de excepción decretado en enero y que concluirá el 8 de abril.
Esta nueva ola de violencia tiene lugar, además, cuando el país se prepara para una consulta popular y referendo el 21 de abril, cuando los ecuatorianos deberán responder 11 preguntas sobre seguridad y empleo, un proceso considerado innecesario e inútil por sectores políticos y sociales de oposición.
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