La galería presenta por estos días una retrospectiva que exalta la producción creativa de Armand-Pierre (1928-2005), de quien se exponen 60 pinturas y esculturas, colección compuesta por bicicletas, máquinas de escribir, acordeones y muebles quemados.
Casi 20 años después de su fallecimiento, la muestra del artista francoamericano -de madre francesa y padre español- es acogida en la capital marroquí con sus piezas reciclables y esa cultura de acumulaciones de objetos afianzada en él desde sus comienzos.
Su obra «basura» revolucionó el arte de los años 60 del siglo pasado y sigue aún siendo vanguardista, resaltó el museo.
La exposición Arman. El objeto del arte se exhibe en el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo Mohamed VI con todo tipo de artículos reutilizados (en paneles o tridimensionales), a menudo rescatados de los vertederos.
Procedentes de Francia, su país natal, y de Estados Unidos, donde murió, las obras fueron cedidas al museo por su esposa, Corice Arman, presente en la inauguración, quien recordó que en Marruecos pasó momentos felices con su marido.
Armand-Pierre estaría orgulloso del homenaje que le hacemos hoy, espero que encuentren disfrute e inspiración en su obra, añadió.
Para el director del centro museístico marroquí y comisario adjunto de la exposición, Abdelaziz El Idrissi, Arman «ha marcado una parte del siglo XX por sus creaciones artísticas».
En ellas está muy presente una lectura reivindicativa contra la sociedad de consumo de la época muy vigente hoy, agregó.
Otro curador de la muestra, Jérôme Neutres, destacó que se trata de una verdadera gramática de Arman, presentando capítulo a capítulo sus diferentes figuras.
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