martes 18 de junio de 2024
Search
Close this search box.

El Salvador: despegue económico, si Dios quiere

San Salvador, 30 may (Prensa Latina) Políticos, economistas y la población en general en El Salvador hablan hoy del despegue económico del país en los próximos cinco años pero es habitual escuchar " si Dios quiere".

Una reciente valoración del economista René Francisco Martínez Granadino, “Análisis predictivo / El Salvador en los próximos cinco años” aborda el tema de la recuperación económica desde una perspectiva oficialista. Y afirmó que “este próximo quinquenio va a definir nuestro futuro para el resto del siglo”.

Esa es parte de la narrativa y promesa que hará Nayib Bukele cuando asuma la presidencia del país el 1 de junio por segunda ocasión, de forma consecutiva, pese a la prohibición de la Constitución. El pueblo así lo quiso.

Según el analista “Bajo el liderazgo del presidente Bukele, el pueblo ha tomado fuerza, poder y determinación. Está dispuesto a dar lo mejor de sí para tener un país que se encamine a un desarrollo integral con independencia, donde todos podamos tener una mejor calidad de vida, en la cual la base material esté garantizada”.

Veo a la mayoría con su vivienda propia, con energía eléctrica, agua e internet; ya no veo zonas marginales en el campo ni en la ciudad, veo a los jóvenes haciendo deportes, ballet, viajando para conocer otras culturas, estudiando otro idioma, conociendo sobre inteligencia artificial, robótica u otra carrera técnica, escribió Martínez.

Sin embargo, de la promesa al hecho hay un gran trecho, cuando el país enfrenta serios desafíos que solo con palabras y esperanza no se resuelven, según expresan analistas y economistas salvadoreños.

El escenario actual es complicado como muestran estadísticas. En abril de este año, un artículo de la Revista Disruptiva, de la Universidad Francisco Gavidia, señaló que 590 mil 862 nacionales necesitarían asistencia alimentaria entre mayo y agosto de 2024.

La situación es más crítica cuando se observa que en el llamado corredor seco del país solo el 50.9 por ciento de los hogares consiguió sembrar en la fecha habitual, que corresponde al mes de mayo, mientras el 39 por ciento pospuso la siembra hasta junio; el 5.0 en julio. Solo un 5.0 logró sembrar con las primeras lluvias de abril.

Según un investigación de la organización Oxfam hay “una prevalencia anormalmente alta de hogares en inseguridad alimentaria a finales de año 2023, algo que se trasladó a 2024.

La preocupación por el impacto de El Niño para este 2024 también fue expuesta en noviembre 2023 por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FA0), cuando planteó que requería 160 millones de dólares para poder dar asistencia a más de 4.8 millones de personas hasta marzo de este año en Centroamérica.

El escenario posiblemente este invadido de promesas y de esperanzas, Si Dios quiere, si se miran algunas estadísticas alarmantes sobre la baja en la producción de cereales y su impacto para este 2024

La Asociación Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (CAMPO) advirtió que 2023 fue un año atípico para el sector, debido a fenómenos climáticos (sequía y tormentas) lo que se tradujo en una reducción de la cosecha que impactará en los hogares este 2024.

“Tenemos un déficit para el 2024, entre pérdidas, menor siembra, tormentas, y baja productividad que es de siete milloned 803 mil 370 quintales (780 mil 337 toneladas). Ese va a ser el déficit”, dijo Luis Treminio, presidente de CAMPO, en una conferencia brindada el 3 de enero.

Enfrentar estos desafíos tensará las cuerdas a Bukele que promete en esta etapa mejorar la economía, un desafío enorme y aparentemente infranqueable para un país donde el principal recurso son las remesas que envía la población residente en el exterior.

A los retos concretos en la agricultura habría que añadir los pronostico de que este año ocurrirá un fenómeno de súper Niño y una temporada ciclónica bien activa que puede golpear también al país.

Aunque no se ve en las calles, la situación es crítica para muchos hogares salvadoreños en el plano económico. Altos costos de la canasta básica y alquileres en ascenso que aumentan la carestía. Según encuestas un cuatro por ciento de la población piensa emigrar en los próximos tres años.

Mientras tanto, aumentan las personas en los hogares salvadoreños que alzan su mirada al cielo y piden a su Dios que mejore la situación.

mem/lb

MINUTO A MINUTO
relacionadas
EDICIONES PRENSA LATINA
Copy link