Esta resultó la segunda reunión celebrada en menos de un mes para discutir la posibilidad de paro que crearía un caos en la capital del estado que lleva el mismo nombre y es la ciudad más poblada (12,3 millones de habitantes), y también la más atractiva y dinámica de América Latina.
Con este fallo mayoritario, los directores descartan el decreto de huelga en próximos días, aunque una minoría de la junta directiva defendió realizar una para el 12 de junio.
Ahora, la categoría votará si sigue la mayoría del consejo o se adhiere al indicativo de paro. La determinación debe ser publicada este jueves.
La compañía del Metro atendió parcialmente las reivindicaciones y entre los puntos destacados figuran la aprobación de progresión de carrera para parte de la categoría y un abono de tres mil reales (unos 600 dólares) a ser pagado en julio.
En una de las principales demandas, el Metro mantuvo el aumento salarial del 2,77 por ciento que ofreció en marzo. El Sindicato pedía un reajuste por encima de la inflación.
La presidenta de la asociación, Camila Lisboa, afirmó, durante la asamblea, que hubo mejoras significativas. «Creo que la gente conquistó cosas importantes, considerables. No creo que sea la mayor victoria del mundo, que resuelve todos los problemas, pero hemos tenido avances importantes», reiteró.
A pesar de que la dirección defendió la propuesta, el gremio resaltó que la campaña contra la privatización de líneas del Metro continúa.
En la misma jornada, el Sindicato de Conductores de Sao Paulo anunció la suspensión del paro de autobuses, previsto para mañana.
Según la agrupación, se mantiene el estado de huelga y se reanudarán las negociaciones, pero la posibilidad de paralización para otro día no está descartada.
La principal reivindicación de los trabajadores es el reajuste salarial del 3,69 por ciento, además de un aumento real del cinco y la reposición de las pérdidas de sueldo causadas por la pandemia de Covid-19.
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