Un reporte elaborado por el Instituto Nacional de Estadísticas (Istat), sobre la base de encuestas realizadas el pasado año, mostró que la preocupación por la eliminación de residuos y la contaminación del agua preocupó a alrededor del 40,0 por ciento de la población de este país.
Por otra parte, la mitad de los ciudadanos expresó alarma en relación con la mala calidad del aire, porcentaje que se mantiene estable desde 1998, mientras el 26,5 por ciento cuestionaron la inestabilidad hidrogeológica, para un incremento respecto a los 22,4 puntos porcentuales contabilizados en 2022.
Los ciudadanos italianos están cada vez más atentos a la conservación de los recursos naturales, con un aumento en 2023 en la proporción de quienes velaron por reducir el gasto de energía, con un 72,8 por ciento, a la vez que creció el número de quienes dieron importancia a ahorrar agua, con 69,8 puntos porcentuales frente a los 67,6 de 2022. Sin embargo, solo una de cada 10 personas mayores de 14 años considera en Italia a la contaminación acústica, la contaminación electromagnética y el deterioro del paisaje entre las cinco principales preocupaciones para el medio ambiente, agrega el análisis.
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