De acuerdo con el coordinador del Programa de Lepra y Tuberculosis, el doctor Justin Mukonkole, en 2023 se registraron allí más de 11 mil 800 casos, incluidas 336 muertes.
El experto apuntó que la dolencia continúa su propagación actualmente, aupada fundamentalmente por las dificultades que tiene la población para acceder a los centros de salud, la mayoría de los cuales fueron quemados o destruidos por grupos armados.
Más de mil 200 niños se cuentan entre los pacientes, apuntó Mukonkole, y agregó que existe una alta prevalencia de la enfermedad en zonas mineras, de donde proviene alrededor del 50 por ciento de las personas que llegan al sistema sanitario.
La persistencia de la inseguridad es otro asunto que obstaculiza el normal flujo de la población hacia los servicios, pese a que en la provincia existen los medios diagnósticos para identificar la dolencia, y su tratamiento es gratuito en las 36 zonas sanitarias, que cuentan con reservas de medicamentos, aseguró el coordinador.
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