Por Julio César Mejías, enviado especial
Cuando solo restan las disputas de medallas en las divisiones superpesadas (más de 100 kg de hombres y +78 kg entre mujeres) y el por equipos mixto, la nación asiática suma además una medalla de plata y tres de bronce para un total de siete preseas, muy por debajo cualitativamente de las nueve (8-1-1) que exhibía en similar momento en la edición anterior.
Los japoneses sufrieron al menos dos reveses tan dolorosos como inesperados: Uta Abe (52 kg) fue eliminada por la uzbeca Diyora Keldiyorova, a la postre campeona de esa división, con lo cual impidió que la nipona y su hermano Hifumi (66 kg) repitieran la hazaña de Tokio 2020, cuando ambos se coronaron campeones olímpicos con menos de una hora de diferencia.
El otro: Aaron Wolf, monarca estival en la capital nipona, quedó sin medallas tras sufrir par de reveses consecutivos ante el georgiano Ilia Sulamanidze, finalmente subcampeón, y frente al español Nikoloz Sherazadishvili, quien tampoco accedió al podio.
En el caso de Francia, suma siete medallistas de 12 posibles, pero solo dos llegaron a finales y cayeron: Luka Mkheidze —mejoró el bronce de Tokio— derrotado por oro por el kazajo Yeldos Smetov en 60 kg, y Joan-Benjamin Gaba (73 kg) superado por el azerbaiyano Hidayat Heydarov.
Y la víspera sus representantes ni siquiera a cuartos de final, incluida la subtitular olímpica de Tokio, Madeleine Malonga.
Aparte del equipo japonés, solo otra delegación ha podido alcanzar más de un oro, Azerbaiyán, que sumó también la dorada en los 100 kg por intermedio de Zelym Kotsoiev; mientras que Georgia exhibe el oro de Lasha Bekauri (90 kg) y las plateadas de Tato Grigalashvili (81) e Ilia Sulamanidze (100).
Ninguna otra nación suma más de dos preseas y el resto de las doradas se reparten entre otras siete naciones: Uzbekistán, Canadá, Eslovenia, Kazajstán, Georgia, Croacia e Italia.
Otro detalle significativo: solo tres judocas repitieron sus títulos de Tokio: precisamente el georgiano Bekauri y los japoneses Hifumi Abe (66) y Takanori Nagase (81), en tanto otros dos aun podrían lograrlo, la nipona Akira Sone (+78) y el checo Lukas Krpalek (+100).
De ganar, el centroeuropeo llegaría a su tercera corona olímpica, pues también ganó en Río 2016, aunque en la división inmediata inferior (hasta 100 kg).
¿Inesperada paridad? Aunque durante el World Tour organizado por la Federación Internacional de Judo (IJF) se ha constado el salto cualitativo de muchos países, no deja de resultar sorpresiva la paridad observada en esta edición bajo los cinco aros.
Este viernes Francia entera suspirará con Romane Dicko (+78), líder del ranking mundial de la división, y Teddy Riner (+100), quien busca su tercer título olímpico individual, que le fue negado en Tokio (se colgó el bronce) precisamente por el rival más fuerte que nunca tuvo, el checo Krpalek.
Japón no estará de brazos cruzados, pues Sone intentará revalidar su título entre las mujeres, mientras Tatsuro Saito la imitará entre los superpesados varoniles, entre quienes también aparecen como favoritos el surcoreano Kim Minjong, el tayico Temur Rakhimov, y el subcampeón de Tokio, el georgiano Guram Tushishvili.
jha/jcm





