“Damos como finalizado el paro armado a partir de las 6:00 am (hora local) del día 19 de agosto de 2024 y agradecemos a la población haber acatado la orden, ya que no se presentaron incidentes y les invitamos a seguir organizándose y luchando por la dignidad y la defensa del territorio y la vida”, aseguró el frente en un mensaje difundido en redes sociales.
En su comunicación, atribuyó la actual crisis que vive esa región a “la falta de voluntad política para brindar a las comunidades condiciones de vida digna, que garantice la preservación de sus costumbres y su diversidad cultural”.
Por otra parte, pidió a las organizaciones de derechos humanos, a la Defensoría del Pueblo, la Iglesia y las autoridades locales a pronunciarse sobre la situación del departamento.
El paro armado, anunciado el pasado fin de semana por la insurgencia debido a una ofensiva realizada contra el Clan del Golfo, impacta a varios municipios de la región entre los que están Istmina, Medio Baudó, Sipí, Nóvita y Medio San Juan, y donde según las autoridades locales se hallan confinadas entre 45 mil y 50 mil personas.
En respuesta a la acción, el Ejército ordenó el despliegue allí de cinco mil efectivos.
A cuatro días de haber entrado en vigor el paro armado, el ELN comunicó que abriría un corredor humanitario en el territorio para que pudiera llegar ayuda a la población.
La medida coincidió con la divulgación en medios locales de la muerte de una bebé indígena de 16 meses en Istmina, ante la imposibilidad de que sus padres pudieran salir a buscar ayuda.
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