La alta funcionaria analizará la situación en el país y las formas de apoyar los esfuerzos libios e internacionales, adelantó a la prensa Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general, António Guterrres.
El vocero confirmó encuentros con “interlocutores clave” con vistas a restablecer la paz, la estabilidad y la unidad en Libia, aunque evitó divulgar nombres.
No obstante, ratificó el interés del organismo para presionar a todos los actores políticos «a trabajar juntos y mejorar condiciones actuales en el país agobiado tras años de lucha».
Entre las principales preocupaciones de la ONU sobresalen la falta de progreso y diálogo entre las partes, lo que que eleva las divisiones y discordia entre la población.
Libia ha sido azotada por catástrofes naturales y fragmentada políticamente durante más de una década tras el derrocamiento de Muammar Gaddafi en 2011.
La nación del norte de África está actualmente dividida entre un gobierno reconocido por la ONU con sede en Trípoli y una administración rival ubicada en el este del país.
En abril de este año, el entonces enviado de la ONU, Abdoulaye Bathily, presentó su renuncia al advertir falta de progreso en el proceso en curso.
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