La propuesta de 20 mil 739 millones de dólares para gastos de funcionamiento y cinco mil 345 millones para inversiones está basada en criterios de racionalidad, transparencia y disponibilidad de financiamiento para garantizar la calidad del gasto público, según explicó el ministro de Economía y Finanzas Felipe Chapman.

Estos montos representan un recorte eficiente y racional sobre el presupuesto de este año de -15 por ciento, de acuerdo con la norma.
Chapman explicó a la prensa que esa cantidad refleja una reducción de al menos cinco mil millones con respecto a la cifra aprobada y en ejecución para 2024, que también sufrió un recorte de mil 378 millones de dólares.
Precisó que en esos recortes no se afectan grupos claves como educación y salud, apoyo a los más vulnerables e inversión en infraestructura en obras públicas.
También reconoció que para mantener estas prioridades se decidió hacer recortes en varios ministerios y citó como ejemplo la cartera que dirige, la cual sufrió una disminución de un 60 por ciento, sobre todo en su plantilla, al tiempo que exhortó a hacer lo mismo a otras instituciones del Estado.
El Presupuesto de la Nación, informó, se presentará en breve a la Asamblea Nacional (Parlamento unicameral) para su análisis y aprobación, lo que pronto se traducirá en resultados, agregó.
Para las autoridades panameñas, uno de los grandes desafíos de la administración de José Raúl Mulino, iniciada el pasado 1 de julio, es enfrentar la herencia de un país con una deuda pública que sobrepasa los 50 mil millones de dólares.
Al respecto, Chapman afirmó que se avanza en el pago a proveedores, algo esencial que recuperará la confianza de inversores en la economía istmeña.
Durante la transición de Gobierno, Chapman dijo a Prensa Latina que lo más urgente será la ejecución del presupuesto en esta segunda mitad del año.
“Es fundamental entender bien el estado actual de los ingresos y qué podemos esperar de los gastos. Como decimos en buen panameño, se trata de cuadrar el círculo, es decir, cómo asignamos el dinero escaso de la manera más efectiva. Debemos tomar decisiones claves sobre la asignación de recursos limitados”, remarcó.
Al respecto, estimó la necesidad de concentrarse en el presupuesto para el año 2025, el primero que podrá delinear en un 100 por ciento y desarrollar un plan quinquenal para las finanzas públicas.
Reconoció además que el país debe cambiar de estrategias cortoplacistas a fijar políticas de continuidad, independientemente de quién gobierne.
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