“Los políticos no entienden las cuestiones técnicas mejor que los geógrafos. Dejemos que los expertos se ocupen de este asunto, ya que las cuestiones fronterizas implican consideraciones técnicas y jurídicas internacionales. No creemos conflictos innecesarios”, señaló el jefe de Gobierno camboyano.
La fuerte declaración de Manet, formulada la víspera durante la ceremonia de graduación en la Universidad Asia Euro, se produjo tras un reciente altercado entre soldados camboyanos y tailandeses cerca del templo de Ta Moan Thom, situado en la frontera entre ambas naciones.
Cambodia está comprometida con la defensa de su soberanía y busca resolver las cuestiones pendientes a través de mecanismos acordados oficialmente, específicamente la Comisión Conjunta de Fronteras con Tailandia, subrayó.
El Primer Ministro fue enfático al insistir en que el Reino sigue comprometido con resolver los asuntos fronterizos por medios pacíficos, “pero también se reserva el derecho de defender su soberanía e integridad territorial por todos los medios necesarios, incluida la fuerza militar, si algún país se atreve a invadirlo”.
De acuerdo con Manet, citado por el diario Khmer Times, el equipo técnico que lleva adelante la demarcación de la frontera se basa en el derecho internacional, los mapas de la época colonial francesa y otros documentos mutuamente reconocidos por ambos países.
Explicó que este proceso, en el caso de Tailandia, se divide en dos segmentos. El primero va desde la zona de Choam, en la provincia de Oddar Meanchey, hasta Cham Yeam (Koh Kong), donde ambos gobiernos acordaron colocar 74 marcadores fronterizos.
El segundo tramo va desde la zona de Mombei, en Preah Vihear, hasta Cham Yeam (Koh Kong), donde todavía no se situaron señaladores.
Con relación a la situación en el complejo de templos de Ta Moan-Ta Krabey, donde soldados camboyanos y tailandeses tuvieron recientemente un altercado, reafirmó que Cambodia y Tailandia habían llegado a un acuerdo en virtud de un Memorando de Entendimiento de 2000, utilizando la frontera de 1908 como base para las negociaciones.
“Todos amamos a nuestro país, pero el gobierno tiene una mayor responsabilidad con la nación que los grupos de oposición extranjeros que lo atacan constantemente. Debemos manejar estos asuntos históricos con responsabilidad”, remarcó Manet.
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