Líderes de varias organizaciones denunciaron la devastación ambiental, expansión urbanística descontrolada, monocultivos, contaminación y pesca industrial, en una nación promocionada como líder en la conservación, añade un comunicado por el Día Internacional de la Vida Silvestre.
La alianza de organizaciones ecologistas Bloque Verde levanta la voz para denunciar que Costa Rica afronta en la actualidad un ecocidio, cuyas secuelas afectan a todo el país, y llamó al gobierno a cumplir con su deber de proteger los hábitats naturales y la vida silvestre.
El trabajo de conservación -señala el comunicado- no puede ser solo un discurso; es hora de exigir acciones reales y contundentes, de implementar políticas efectivas, reforzar los controles y sancionar a quienes destruyen los ecosistemas.
Según la declaración, Costa Rica, reconocida por su megadiversidad, tiene la oportunidad de reafirmar su compromiso con la protección ambiental y demostrar que su imagen como líder en conservación no es solo una fachada.
La biodiversidad del país y el futuro de las generaciones venideras –subrayan los ecologistas- dependen de ello.
Los ambientalistas recordaron que el Ministerio de Ambiente y Energía, encargado de la protección ambiental, es señalado por su incapacidad para resguardar estos espacios naturales.
“En tierra, avanzan la tala ilegal y los proyectos inmobiliarios –apuntan- mientras destruyen bosques y desplazan especies; en el mar, la pesca ilegal y la falta de regulación degradan los ecosistemas marinos y afectan a especies clave para el equilibrio ecológico”.
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