En nuestras instituciones diagnosticamos siete mil 700 y 14 mil clínicas y hospitales privados, detalló la directora de Epidemiología y Gestión de Riesgo de esa propia cartera, Ericka Gaytán.
La doctora calificó de impactante la cifra, al compararla con la de otros países vecinos, con la enfermedad en el periodo anual anterior.
El número de fallecidos se mantiene en 22, 16 menores de siete años y seis adultos, amplió el Mspas, que aclaró que tres de los niños aún no tenían la edad para recibir la dosis cero de la vacuna contra la enfermedad.
Las autoridades sanitarias insistieron en que los menores de edad continúan como el grupo más vulnerable. Expusieron al departamento capital como el foco, seguido de Quiché y Sololá.
Los casos semanales mostraban una disminución contra el pico registrado en marzo último, aunque especialistas advirtieron que el brote continúa activo.
Además, subrayaron que las complicaciones más graves siguen concentrándose en niños pequeños, personas con desnutrición y pacientes con factores de riesgo.
El organismo sanitario aplica dosis de la vacuna SPR, que protege contra sarampión, paperas y rubéola.
Su estrategia de inmunización, de acuerdo con los reportes, comenzó en los municipios del departamento capital, pero se trasladó luego a Chimaltenango, Quiché, Sololá y Totonicapán.
La situación actual se produjo tras una celebración religiosa multitudinaria realizada en el municipio de Santiago Atitlán, Sololá, y el 9 de enero del presente año se confirmaron los casos iniciales.
Guatemala no registraba un brote endémico de esta magnitud desde 1997, y uno importado en 2018, de acuerdo con informes.
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