Según comunicó este lunes el servicio de prensa de la autoridad supervisora, la Fiscalía General de la Federación de Rusia decidió reconocer como indeseable la actividad de ambas organizaciones internacionales por ser consideradas una de las fuerzas políticas con ánimos más antirrusos en la Unión Europea.
Las organizaciones en cuestión «desacreditan constantemente la política interior y exterior rusa, acusando a las autoridades de violar los principios democráticos, los derechos y las libertades de los ciudadanos», puntualiza la nota.
Desde el inicio de la operación militar rusa en Ucrania, señala la Fiscalía, ambas ONGs abogan por el aislamiento internacional de Rusia y exigen reforzar la presión de las sanciones sobre Moscú, así como aumentar la asistencia bélica a Kiev.
La legislación rusa considera como indeseables las organizaciones cuyas actividades considera que pueden amenazar la seguridad del país, los fundamentos del orden constitucional o su capacidad de defensa.
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