“Son 76 las fraternidades que van a estar presentes en día de hoy, hablamos de casi 20 mil bailarines, esperamos cerca de 100 mil personas, ahí entre la ruta del puente de la autopista y el mercado Camacho”, aseguró el secretario de Culturas de la Alcaldía Municipal, Américo Gemio, en entrevista concedida a Radio Panamericana.
El Jisk’a Anata tomó las calles del centro paceño y en estos momentos los miles de bailarines ejecutan danzas autóctonas provenientes del oriente, las tierras bajas y el altiplano.
“Hablamos de una entrada completamente autóctona, porque recuperamos el Carnaval de Antaño (…) es esa la característica y se diferencia por supuesto de otras entradas, también están morenadas, caporales, hacemos un mix que es importante destacar (…)”, explicó Gemio.
La Alcaldía y la Policía prepararon un operativo de seguridad para garantizar la protección de la población con miles de efectivos, visible en todas las áreas y en las colindantes con esta festividad, según comprobó Prensa Latina en un recorrido.
El Jisk’a Anata (fiesta pequeña por su traducción del aimara al castellano) incluye este lunes feriado danzas llegadas de distintas zonas del territorio nacional.
Resaltan entre las ejecuciones que desfilan este lunes por la Avenida Montes hacia la Plaza Camacho la tarqueada, sicuris; Ch’utas, pepinos; Kullawadas, caporales, tinkus, chacareras, las afrobolivianas sayas, suri sicuris; waca wacas, potolos; llameradas, Khantus de Charazani; moseñadas, Salays; kusillos y qhachwiris, entre otras.
La agenda carnavalera boliviana continuará este martes con las tradicionales ch’allas (limpiezas rituales) de viviendas, y en La Paz cerrará oficialmente el domingo 9 del mes en curso con el Entierro del personaje símbolo del carnaval paceño Pepino, que tendrá lugar en inmediaciones del Cementerio General.
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