En el lanzamiento de la iniciativa, la titular subrayó que contrario a algunos criterios, las modificaciones en la temperatura y el resto de las variables del clima constituyen hechos tangibles con consecuencias indeseables y de una importancia creciente.
No existe un lugar libre del impacto ni un francés que escape directa o indirectamente, aseveró en esta capital la ministra, quien esgrimió los daños económicos por el cambio climático.
De acuerdo con Pannier-Runacher, el Producto Interno Bruto podría caer el 50 por ciento en las próximas cinco décadas si no se adoptan las medidas y acciones correctivas incluidas en el plan gubernamental de adaptación.
El texto abarca decisiones en ámbitos tan diversos como la agricultura, el agua, el transporte, la preparación de la población y la protección de las personas ante fenómenos que van desde las inundaciones hasta las olas de calor.
La federación francesa que aglutina a asociaciones defensoras del medioambiente y la naturaleza France Nature Environnement (FNE) reaccionó con críticas al plan, al calificarlo de ideas con buena intención, pero carentes de las precisiones necesarias para su implementación.
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