En su declaración el exmandatario renunció a su derecho de guardar silencio, y fue el primero en subir al estrado en la jornada que dio inicio a la fase probatoria de la defensa que, según trascendió, incluye a al menos 70 comparecientes.
Uribe negó conocer a Juan Guillermo Monsalve, considerado el testigo estrella del proceso judicial, un exparamilitar que asegura haber recibido ofrecimientos de prebendas por desmentir sus afirmaciones de que el exgobernante habría estado involucrado en el surgimiento de los movimientos paramilitares a finales del pasado siglo e inicios de este.
También rechazó tener vínculos con Pablo Hernán Sierra, alias «Pipintá», otro presunto miembro del bloque Metro de las Autodefensas Unidas de Colombia, que en un testimonio anterior aseguró que el expresidente estuvo involucrado en la conformación de los mentados grupos armados.
Desestimó asimismo Uribe haber entablado algún tipo de negocios con Santiago Gallón, el exparamilitar y narcotraficante señalado de crear una compañía de seguridad llamada El Condor, y quien al parecer ocultaba sus actividades ilegales bajo el pretexto de ser una Convivir.
Convivir fue el nombre dado a grupos de autodefensas y cooperativas de seguridad privada que mutaron progresivamente hasta fusionarse con estructuras paramilitares en el país.
Sí reconoció el imputado que durante su mandato como gobernador de Antioquia (1995-1997) concedió el otorgamiento de las personerías jurídicas a esas estructuras, bajo los requisitos que establecía la Superintendencia de Vigilancia.
“En Colombia hubo 700 Convivir y en Antioquia tuvimos 69, de ellas cuatro tuvieron problemas y a esas les quitamos la personería jurídica”, afirmó.
El juicio penal, que comenzó el pasado 10 de febrero, es el primero de su tipo contra un exmandatario en la historia de la nación.
Ahora transita por la etapa probatoria de la defensa, después de que el martes de la semana pasada concluyera la correspondiente a la parte acusadora.
rgh/ifs













