En la cita, que se realizo de manera virtual esta tarde-noche, participaron el flamante ministro de Transporte, Luis Pierrini, los ejecutivos de las empresas de transporte más la jefatura de la UTA, sin que llegaran a un arreglo sobre la petición sindical de un salario de dos millones 500 mil pesos (dos mil 100 dólares) porque el actual de un millón 700 mil (mil 428 dólares) no los saca de la pobreza.
El secretario de la UTA, Gabriel Gusso, en diálogo con la radioemisora El Destape AM 1070 sostuvo que los trabajadores del sector tienen gastos, alquileres, escuelas, clínicas que pagar, hijos y nietos que vestir, y tener una mejor alimentación.
«No somos esclavos ni queremos ser monotributistas y menos queremos perder la tutela de la representación gremial», recalcó Gusso.
El líder gremial relató que las cámaras empresariales ofrecieron 40 mil pesos en un mes, 50 mil pesos en otro y 70 mil al tercer mes. Todos pagos al estilo bonos y no remunerativos, ofrecimiento que la UTA rechazó.
La UTA lanzó una advertencia al Gobierno y dijo que van a «parar el país» y deslizó la posibilidad de que el paro sea por tiempo indeterminado.
La medida de fuerza paralizará el martes más de 300 líneas urbanas y suburbanas solo en el llamado Gran Buenos Aires, que abarca la capital más 40 municipios de la provincia homónima, un área metropolitana con 17 millones de habitantes.
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