Dilen Montero, jefe de la Secretaría de Participación Comunitaria del PLD, llamó la atención sobre la indiferencia del gobierno de Luis Abinader ante ese daño ecológico de la empresa minera canadiense Barrick Gold. Montero reprochó que ministerios como Medio Ambiente, Energía y Minas y la Presidencia de la República, continúen pasivos ante una acción que atenta contra la integridad de los ríos de la zona y la biodiversidad que estos protegen.
Sostuvo que al Gobierno nunca le ha interesado mediar en los conflictos entre la Barrick Gold y los pobladores de Cotuí.
Recordó que la semana pasada la empresa fue denunciada por tercera vez por acometer una tala indiscriminada en la cabecera del río El Naranjo.
Puntualizó que, de acuerdo con residentes en Cotuí, hasta el momento ninguna autoridad del Ministerio de Medio Ambiente ni de la Fiscalía local visitó el lugar para detener lo que califican de crimen ambiental.
Expresó que “son reiterativos los abusos contra ese pueblo y sus comunitarios, pero ahora también atentan contra el medio ambiente».
Los conflictos entre la empresa de explotación minera, Barrick Pueblo Viejo, trabajadores y pobladores de las comunidades aledañas son frecuentes, desde casi el comienzo de sus operaciones en Cotuí.
Los trabajadores reclaman derechos laborales, rechazan la explotación minera por la compañía foránea y denuncian la contaminación ambiental.
Este fin de semana residentes de la zona montañosa del distrito municipal Zambrana, en Cotuí, protestaron por la tala masiva de árboles en la cabecera del río El Naranjo, principal fuente de agua de varias comunidades.
El departamento de Medio Ambiente de dicha empresa respondió que los árboles que están siendo talados, son con la finalidad de construir un camino en terrenos de su propiedad.
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