Seguimos de cerca los procesos que ocurren en torno a Gagaúzia, y no nos gusta lo que allí ocurre, porque lo proyectamos sobre nosotros mismos, sobre Transdniéster, y esto nos convence aún más de que nuestra postura sobre la independencia fue correcta», opinó el alto cargo este lunes a la prensa.
«Estoy profundamente convencido de que la seguridad de los ciudadanos de Transdniéster, sus derechos, sus libertades, el derecho al idioma, a realizar actividades comerciales, son directamente proporcionales a nuestra independencia”, argumentó Krasnoselski.
Igualmente, recordó que Chisináu violando sus propias leyes, detuvo a la jefa de Gagaúzia, Evguenia Gutul, el 25 de marzo en el aeropuerto de la capital moldova.
Según los fiscales, se reabrió un viejo caso relacionado con la financiación de su campaña electoral en 2023.
Del documento en el sitio web del tribunal de Chisináu se desprende que Gutul está acusada de supuestamente haber organizado la falsificación de varios documentos, en los cuales se introdujeron datos falsos sobre donaciones monetarias realizadas por personas físicas durante su campaña electoral.
Por su parte, la política califica las acusaciones de infundadas, afirmando que detrás de esto está la presidenta de Moldavia, Maia Sandu. Todos los partidos de oposición del Parlamento de Moldavia defendieron a Gutul, acusando a las autoridades de establecer una dictadura en el país
En el sur de Moldavia viven unos 150 mil gagaúzos, que son un pueblo de habla turca y de fe cristiana ortodoxa. En 1990 proclamaron una república independiente, pero el Gobierno central moldavo no la reconoció y envió unidades paramilitares para sofocar las protestas de los gagaúzos.
Un derramamiento de sangre se evitó gracias al entonces presidente de la Unión Soviética, Mijaíl Gorbachov, quien ordenó el despliegue de tropas soviéticas en el sur de Moldavia.
En diciembre de 1994, el conflicto se resolvió con la creación de una autonomía en Gagaúzia. Ese mismo año, el Parlamento moldavo aprobó una ley sobre el estatus jurídico especial de Gagaúzia.
A cambio, los habitantes de la región reconocían la soberanía de Moldavia sobre el territorio y se negaban a declarar un Estado independiente. Sin embargo, las autoridades moldavas admitieron posteriormente que no cumplían lo estipulado en dichos acuerdos.
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